La Cruz Roja Dominicana invitó a los jóvenes a "aguantar el teteo" y acudir a vacunarse al centro más cercano, para que contribuyan a frenar el contagio del coronavirus en el país.

Para la organización humanitaria es preocupante el rebrote de la COVID-19 en el Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo y el aumento de los casos en sentido general, así como la falta de colaboración en la población más joven, que aún no acude en masas a vacunarse y que en la mayoría de sus “coros” no guardan el distanciamiento físico.

El presidente de la institución, doctor Miguel Sanz Flores, advirtió del peligro que representa el hecho de que los ciudadanos continúen concentrándose en actividades sin respetar las medidas protocolares establecidas para prevenir la enfermedad.

“Pedimos a la población dominicana, en especial a los jóvenes, que aguanten "el teteo", que primero se vacunen y después si quieren compartir y hacer “sus coritos, “que lo hagan, pero respetando el distanciamiento físico, lavándose las manos frecuentemente y con la mascarilla puesta, tapando su boca y nariz; y no usarla como un lujo en los codos o en la mandíbula", solicitó Sanz Flores.

El galeno invitó a los jóvenes a constituirse en los guardianes de sus familias frente la COVID-19, para evitar el contagio y el sufrimiento que causa la pandemia. “Muchachos, ahora salven vidas, que la Lluvia no para la fiesta como dice un merengue dominicano, pero el coronavirus, además de pararla, te puede quitar la vida “.

La Cruz Roja Dominicana dispone junto al Ministerio de Salud Pública de un centro de vacunación en las instalaciones de su sede, donde la población mayor de 18 años, puede acudir a inocularse de lunes a viernes desde las 9:00 de la mañana hasta las 2:00 de la tarde.

El último boletín de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública reveló que el 66 % de las Unidades de Cuidados Intensivos del país están ocupadas por casos graves de la COVID-19, con 1,765 nuevos casos del virus captados en las últimas 24 horas, de los cuales 1,148 corresponden al Gran Santo Domingo, donde la demanda de hospitalización sigue desbordando la capacidad de los centros de salud.