Siete religiosos católicos -cinco haitianos y dos franceses- fueron secuestrados en Haití, informaron fuentes de la Conferencia Episcopal de ese país caribeño. RFI entrevistó al obispo de Miragoâne Pierre-André Dumas y al sacerdote Gilbert Peltro, secretario general de la Confederación Haitiana de Religiosos. 

Además de los dos religiosos franceses, el grupo comprende a cuatro curas y una monja haitianos. Todos ellos fueron secuestrados en Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe, mientras se dirigían a la instalación de un nuevo sacerdote este domingo en la mañana.

Los secuestradores exigieron un millón de dólares en rescate, informó a la prensa el sacerdote Loudger Mazile. La policía sospecha que una banda armada activa en la zona, apodada "400 Mawozo", está detrás del secuestro, según una fuente en sus filas.

La Conferencia de Religiosos de Haití (CHR) dijo más tarde en un comunicado que otras tres personas, familiares de otro sacerdote que no estaba entre los secuestrados, también fueron raptados.

El padre Gilbert Peltro, secretario general de la Confederación de Religiosos de Haití, afirmó a RFI que "no estamos desesperados, pero estamos profundamente afectados por esta situación. Es muy difícil. Estamos ansiosos. No estamos seguros. Estamos debilitados. Las bandas tienen el control. Nadie logra enfrentarlas. ¡¿Cómo no vamos a estar enfadados?!"

Los secuestros extorsivos han aumentado en los últimos meses en Puerto Príncipe y en el interior del país. La violencia de las pandillas y la inestabilidad política han provocado recientemente protestas en las calles de la capital. El 3 de abril, varios cientos de mujeres marcharon en Puerto Príncipe para denunciar el creciente poder de las pandillas en el territorio.

"El país vive una situación terrible. Ahora secuestran a los religiosos. Estamos consternados. La comunidad haitiana está espantada. Lo que está pasando en Haití es traumático. Es el caos y la anarquía. El Estado de derecho está desapareciendo. Estamos corriendo el riesgo de perder todos los logros democráticos que habíamos ganado tras la partida de Duvalier en el 86. Las cosas tienen que cambiar. No podemos seguir así. Es demasiado", dijo a RFI obispo de Miragoâne Pierre-André Dumas obispo de Miragoâne. 

En marzo, el gobierno haitiano declaró el estado de emergencia por un mes en ciertos distritos de la capital y una región del interior con el fin de "restaurar la autoridad del Estado" en áreas controladas por pandillas.

La medida está motivada por el accionar de bandas armadas que "secuestran a personas para pedir rescate, robando y saqueando bienes públicos y privados, y enfrentando abiertamente a las fuerzas de seguridad pública", según indica el decreto presidencial.

Los secuestros para obtener rescate afectan a los habitantes más ricos, pero también a la gente que vive bajo el umbral de la pobreza, que constituye la mayoría de la población.rfi